TINDER, MATCH, BADOO...¿amor eterno?


Tinder, Match, Badoo…sitios y aplicaciones por doquier para conseguir pareja o conocer personas del sexo opuesto. No cabe duda que el mundo se mueve rápido y en todas direcciones, y que la cibernética ofrece cada vez más soluciones temporales a problemas permanentes.


Tengo que reconocer que durante mucho tiempo fui enemiga y crítica de esas páginas de ligue. Ahora acepto que simplemente son otras opciones de encuentro, que incluso en contextos específicos, pueden resultar más adecuadas que las tradicionales.


No es mi intención, sin embargo, establecer un nuevo juicio acerca de esos sitios, sino hacer una breve reflexión sobre cómo la evolución de las sociedades en un sentido, con frecuencia se acompaña de un retroceso inversamente proporcional en aspectos de la misma materia: las parejas, encontradas donde sea, acaban siendo cada vez más, un producto furtivo, pasajero y desechable.


Cuando se ha perdido la brújula, es fácil navegar a la deriva, y este estado de desorientación con frecuencia conduce a la aceptación y canonización de todo. Hay una urgencia del Yo por encontrar en el exterior (ya sea en personas, cosas o situaciones) ese algo que le de sustancia a la vida y le haga sentir pleno, o cuando menos, le permita opacar el desasosiego temporalmente.


Hacer de la otra persona un absoluto, es concebirla como parte fundamental de nuestra felicidad, y si bien es cierto que elegir el amor implica una decisión de aprobación y afirmación del otro, por el que nuestra vida tiene un nuevo sentido, no es la pareja quien finalmente determina la realización personal.


Amar a alguien, acompañándole a crecer en libertad y reafirmando su yo esencial, efectivamente puede ser uno de los proyectos más nobles y valiosos a los que podemos aspirar, pero deberá estar aunado a propósitos y anhelos individuales de igual importancia y significado. De tal manera que nuestro yo se componga de un todo armónico, equilibrado y coherente, capaz de dar y recibir un amor maduro y verdadero que enaltezca y trascienda.


Tinder, Match, Badoo, el antro…ofrecen espacios reales y virtuales de encuentro con otros, pero para que el verdadero encuentro se despliegue y su abrazo construya y perdure, se ha de buscar antes en otros sitios…¿has pensado en embaucarte en una relación contigo mismo?, ¿en suscribirte a sitios donde puedas conocer las programaciones y condicionamientos que tiene tu mente respecto a las relaciones de pareja, al amor?, ¿tienes alguna membresía en espacios donde reconectar con tu conciencia, con quien en verdad eres?


“Estaba tan concentrada en un hombre que no me quedaba tiempo para ocuparme del mundo. Luego perdí al hombre y a cambio hallé el mundo” Sándor Márai